La situación del centro de La Purísima trasciende la crisis laboral y evidencia, según CPM, un problema de gestión pública en Melilla.
Emilio Guerra, diputado cepemista denuncia que más de 300 menores son atendidos en un espacio con una capacidad de 83 plazas, sin psicólogo desde el primer trimestre, con un solo trabajador social y con una plantilla que sostiene el servicio mediante turnos doblados y renuncia a vacaciones.
CPM recuerda que el pasado 7 de agosto solicitó la intervención de la Fiscalía de Menores para garantizar unas condiciones dignas de alojamiento, higiene y alimentación. La formación reclama ahora al Gobierno tres medidas: iniciar la gestión directa mediante un organismo autónomo local, cubrir de inmediato las plazas de psicólogo y trabajador social y comparecer en comisión para explicar la situación real del centro.
La formación defiende que la municipalización de La Purísima y la Gota de Leche, propuesta desde junio de 2025, permitiría planificar las plantillas y reforzar el control público del servicio.