El diputado de CPM, Emilio Guerra, ha defendido la necesidad de poner en marcha un plan estructural de competitividad para el pequeño comercio de Melilla.
Esta medida, según señala el cepemista, la solicita al considerar que las ayudas públicas impulsadas desde el cierre de la aduana comercial en 2018 y tras la pandemia han sido necesarias, pero insuficientes para garantizar la recuperación del sector. Guerra sostiene que el comercio minorista continúa arrastrando problemas como la pérdida de competitividad, la caída del consumo y una creciente dependencia de las subvenciones.
El diputado apuesta por abrir una reflexión sobre el modelo económico de la ciudad y reclama medidas de mayor alcance, entre ellas la adaptación del Régimen Económico y Fiscal de Melilla y la aprobación de un Estatuto de Garantía Económica y Seguridad Institucional.