El Colegio Oficial de Enfermería de Melilla ha expresado su rechazo a la reducción por la nocturnidad tras la implantación de la jornada laboral de 35 horas. Consideran que la medida supone un retroceso en los derechos laborales de las enfermeras y enfermeros que trabajan en turno de noche.
Según el colegio, el nuevo modelo que propone INGESA reduce la compensación horaria asociada a la nocturnidad respecto al sistema vigente durante las últimas décadas. Hasta ahora, la diferencia máxima entre la jornada ordinaria y la ponderada por noches alcanzaba las 175 horas anuales, mientras que la nueva resolución la sitúa en 113 horas.
El presidente del colegio, Francisco Javier Miralles, ha criticado que “una noche trabajada hoy tenga menos reconocimiento que hace treinta años”, y considera que la medida contradice el discurso institucional de mejora de las condiciones laborales y protección social.