El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha defendido a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla como “parte plena e indiscutible” de España y Europa. El Colegio defiende que no deben ser consideradas como territorios ultraperiféricos.
El ICAM defiende que España tiene el derecho y el deber de controlar eficazmente sus fronteras, pero siempre dentro de la legalidad y respetando los derechos fundamentales. Rechaza así la disyuntiva entre eficacia y garantías: considera que un Estado de Derecho debe ser capaz de hacer cumplir la ley, y al mismo tiempo, garantizar los derechos de las personas.
El Colegio también ha expresado su respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a las Fuerzas Armadas, al colectivo jurídico y también al sanitario. Reclaman medios suficientes, reglas claras y seguridad jurídica. Al mismo tiempo, defiende el derecho de asistencia letrada de las personas que llegan a las fronteras, especialmente de menores y colectivos vulnerables.