El Índice de Precios del Consumo (IPC) ha alcanzado en el mes de agosto el 4.3%, su mayor tasa en los últimos tres años, según ha adelantado el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) con motivos de la inestabilidad geopolítica.
El alza se ha disparado siete décimas por encima del nivel de julio motivados por el encarecimiento de los carburantes y la evolución del precio de los alimentos. Tras dos meses de subida consecutivas, el IPC no superaba el 4% desde abril de 2023.
El lado positivo se ha visto reflejado en la inflación subyacente, que mide el encarecimiento de precios a corto y medio plazo, y desciende una décima hasta situarse en el 2,9%.
Estos datos ponen el foco en la pérdida de poder adquisitivo de los hogares melillenses, especialmente los de menor renta.