El Sindicato Unificado de Policía teme un mayor número de diligencias y trámites más largos tras la confirmación por parte del Tribunal Supremo en relación con el rechazo en frontera; no puede aplicarse a quienes son interceptados en el mar frente a Ceuta y Melilla.
Desde el SUP alertan de que cada intervención exigirá ahora un procedimiento ordinario más largo: más diligencias, identificación, asistencia letrada, intérprete y comprobación de solicitudes de protección internacional.
Esta carga recae sobre unidades de Extranjería y Fronteras, Seguridad Ciudadana, Judicial e Información, “que ya soportan una presión muy superior a su capacidad”.
Dice el sindicato que, “si el Estado incrementa las exigencias jurídicas sin reforzar plantillas y medios, el resultado será una mayor saturación de los servicios policiales. Además, las organizaciones criminales analizan estos cambios y adaptan sus rutas cuando perciben mecanismos de devolución más lentos”.
Reclaman “cualquier modificación del marco jurídico vaya acompañada de un refuerzo real de los recursos policiales y una política migratoria coherente y eficaz”.