La Iglesia de la Purísima seguirá ejerciendo culto, a pesar de “la musealización” del enclave.
La Fundación Melilla Ciudad Monumental ha especificado que, si bien se trabaja en la restauración de los retablos, convirtiendo la iglesia en una pequeña catedral, “el destino primordial” es que vuelva el culto.
Francisco Díaz, presidente de la entidad, apunta que este espacio retomará sus ceremonias cristianas a lo largo del año que viene. No obstante, matiza, “estas cosas van despacio”.
Asegura que la restauración de las obras artísticas está quedando “espectacular”.