Según ha podido conocer un medio local, el último vuelo de ayer, 14 de enero, proveniente de Madrid dirección Melilla tuvo que aterrizar prematuramente en Málaga debido a una rotura de luces en el aeropuerto melillense.
Desde AENA informan de que se trata de una incidencia eléctrica “en uno de los dos circuitos de balizamiento del Aeropuerto de Melilla”. Afirman que “mientras los técnicos trabajaban en la reparación, el balizamiento funcionó con el otro circuito”.
Asimismo, aseguran que esta mañana, “hasta este momento, no se han registrado cancelaciones, los aviones están entrando y saliendo con normalidad”, reconociendo que “anoche, la compañía decidió cancelar el último vuelo de Málaga y desvió a esta ciudad el procedente de Madrid”.