CpM defiende que el nombramiento para una vacante dentro del consejo de administración de la sociedad pública PROMESA, rechazado por el Partido Popular, “responde a una voluntad y criterio estrictamente político, que en nada tiene que ver con la normativa estatutaria vigente, ya que la misma, finalmente, se traslada al apoyo mayoritario de la Junta General, y el presidente Imbroda ha sido claro manifestando su deseo de no incorporar a nadie más en representación de las distintas fuerzas de la Asamblea”.
Desde CpM comentan que ya justificaron su postura defendiendo “la imposibilidad matemática y porcentual de otorgar esa vacante conforme la fórmula representativa establecida en los estatutos de la sociedad, demostrando a la vez el error del PSOE en la aplicación de la fórmula, ya que partía de 24 diputados en la Asamblea, cuando somos 25 de pleno derecho”.
El diputado de la formación cepemista, Emilio Guerra asegura “no entender la postura y las declaraciones del Sr. Robles del PSOE cuando habla de “un pacto entre PP y CpM” para evitar la entrada de uno de sus candidatos”.
“No sé realmente a qué se refiere, toda vez que no encuentro el “beneficio o la contrapartida política” a ese supuesto “pacto, considerando que mi candidatura, basada en pertenecer a la segunda fuerza política de la ciudad, en la experiencia de haber ostentado el cargo de vicepresidente y presidente de PROMESA y fundamentalmente, por mi condición de diputado, y por ello, socio de esa mercantil; también ha sido rechazada -en el ejercicio de su derecho- por la fuerza mayoritaria en la Junta General”, señala. .
Opina que no cubrir la vacante responde a una “decisión unilateral” del presidente de la Ciudad, que ha tomado “el camino más fácil, pero no el más justo. Digamos que la pretensión del PSOE ha sido la coartada perfecta para rechazar nuestra propuesta”.