El diputado de Coalición por Melilla, Emilio Guerra, ha calificado de “inaceptable” que el ministro Albares hable de “normalidad” en el funcionamiento de las aduanas de Ceuta y Melilla, cerradas unilateralmente por Marruecos y, según denuncia, sin reglas claras ni reciprocidad.
Guerra sostiene que esa supuesta normalidad es “la asfixia de Melilla”, mientras avanza el megapuerto de Nador West Med, con una inversión de 4.700 millones de euros, sin alternativas que compensen la pérdida de un tejido empresarial que movía más de 400 millones anuales.
A su juicio, la situación fronteriza no es un problema burocrático, “sino parte de una estrategia que margina a la ciudad”, y hablar de normalidad responde a una “normalización declarativa” que “blanquea una situación insostenible”.
Asimismo, denuncia que la aduana de Beni Enzar funciona con “discrecionalidad absoluta”, sin tránsito real de mercancías y con un régimen de viajeros imprevisible, lo que califica de “régimen unilateral de comercio asimétrico”.
Por ello, reclama que la Comisión Europea evalúe el impacto de Nador West Med e impulse medidas de compensación, junto a un Plan Estratégico de Compensación Fronteriza con dotación específica en los PGE.