El Gobierno de Imbroda desestima las alegaciones y aprueba de forma definitiva la modificación del reglamento del Ejecutivo local y de la Administración autonómica. Así pues, el presidente, consejeros y viceconsejeros podrán tener dedicación parcial y compatibilizar el cargo con su actividad profesional.
CpM reconoce avances en la reforma, como el ajuste a una sentencia de 2019 y la singularidad de Melilla, pero el partido ha votado en contra por: falta de criterios para la dedicación parcial, menor control interno al limitar el rol del secretario general y profesionalización insuficiente de los directivos.
Por su parte, el PSOE local también se ha posicionado en contra, rechazando la modificación de los artículos 8 y 31 del reglamento de la Administración local. Aunque Robles reconoce que la medida, de compatibilizar el cargo, “es legal y compatible” con la normativa estatal, considera que “no es adecuada para Melilla, donde estos cargos se han ejercido históricamente con dedicación exclusiva debido a la elevada carga competencial de la ciudad”.
Por su parte, la consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, ha asegurado que la reforma “no crea nuevas figuras, sino que adapta el reglamento a la normativa estatal y al de la Asamblea”, que ya contempla la dedicación parcial desde 2018.
Asimismo, ha concluido que la normativa moderniza la organización institucional y mejora la eficacia administrativa.