Melilla busca posicionarse como destino gastronómico dentro del panorama nacional e internacional a través de cocina basada en la fusión cultural. Ese ha sido uno de los mensajes principales que se han mantenido en el encuentro que se ha realizado en esta primera jornada de FITUR con el presidente de la Real Academia de Gastronomía.
Así pues, se ha puesto en valor el tapeo melillense, por ejemplo, y su potencial como atractivo turístico. El Gobierno de Melilla busca posicionar a la ciudad como destino gastronómico para los visitantes, ofreciendo la fusión de las culturas a través de sus típicos platos.
El presidente de la Real Academia de Gastronomía, Luis Suárez de Lezo, ha destacado el valor diferencial de la ciudad y la oportunidad que supone para quienes buscan nuevas experiencias culinarias.
Por su parte, la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, ha subrayado la importancia de dar a conocer el patrimonio culinario de la ciudad “aún poco conocido en la península”. Asimismo, la dirigente popular ha avanzado que se le ha realizado a la Real Academia de Gastronomía la propuesta de iniciar una línea de colaboración para desarrollar encuentros o foros gastronómicos.
Finalmente, el consejero de Turismo y vicepresidente primero de la CAM, Miguel Marín, ha respaldado esta propuesta haciendo hincapié en que la gastronomía es “un elemento común en todos los tipos de turismo” y ha destacado que los productos melillenses “son singulares y están ligados a las culturas que han convivido en la ciudad durante su historia”.