El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) recuerda que se cumplen tres años desde la publicación en el BOE (22 de febrero de 2023) del Real Decreto 118/2023, cuya disposición adicional tercera reconocía los puestos de trabajo de INGESA en Ceuta y Melilla como de “difícil cobertura”. La entidad lamenta que tres años después «esa declaración no se ha traducido en incentivos reales ni en mejoras profesionales que permitan atraer y retener médicos en la ciudad».
El ICOMME resalta que el reconocimiento de “difícil cobertura no era un gesto simbólico: implicaba la necesidad de activar medidas especiales para corregir un problema estructural de déficit de médicos y desigualdad de condiciones respecto al resto del país. El Real Decreto habilitaba el desarrollo normativo para que el Ministerio de Sanidad adoptase las disposiciones necesarias para su ejecución». El balance, tres años después, sigue siendo, a juicio del Colegio, «deficitario»:
El órgano dirigido por Justo Sancho-Miñano recuerda que no se ha aprobado «ni aplicado» un paquete de incentivos económicos (complementos, guardias, retribuciones específicas u otros) asociado a la difícil cobertura. Asimismo, indica que tampoco se han implementado medidas profesionales y organizativas (mejoras en condiciones laborales, carrera profesional, conciliación, formación, etc.) que ya funcionan en otros territorios declarados de difícil cobertura.
El ICOMME denuncia que las guardias continúan «entre las peor pagadas, lo que es incompatible con cualquier política seria de atracción de profesionales».
La entidad exige al Ministerio de Sanidad y a INGESA que pasen del reconocimiento formal «a la ejecución: un calendario de medidas, presupuesto identificado y una batería de incentivos y mejoras profesionales con impacto real».
El Colegio concluye que una declaración sin medidas es «papel mojado, y recuerda que esta inacción no solo deteriora las condiciones laborales del colectivo médico: afecta directamente a la capacidad del sistema para sostener servicios, garantizar continuidad asistencial y proteger la calidad de la atención sanitaria de los melillenses».