El consejero de Medio Ambiente anuncia que desde el pasado 2 de febrero el contrato de informadores de barrios está en funcionamiento. Más de 90 personas, divididas en cinco perfiles diferentes, se encargarán de entablar “un puente de comunicación” con la Administración local y de supervisar el correcto funcionamiento de los contratos públicos del área.
Los trabajadores llevarán a cabo una inspección directa en los distintos barrios locales, informando a los ciudadanos y trasladando las incidencias a la Ciudad Autónoma.
Daniel Ventura ha detallado que la inversión de este contrato asciende a 2.4 millones de euros al año y que tiene una duración estimada de más de 24 meses.
En este sentido, el responsable del área ha señalado que habrá un centro de control y que los trabajadores de este servicio serán “visibles”, para que, de esta forma, los melillenses puedan transmitirles también sus peticiones.
El objetivo también de este contrato, según Ventura, es que el resto de los pliegos públicos de la Consejería se cumplan y, de este modo, se consiga una eficiencia inversora, sin necesidad de duplicar servicios.