Sabrina Moh, delegada del Gobierno en Melilla, ha destacado la labor «silenciosa pero esencial» del personal del centro penitenciario, señalando que su trabajo diario requiere firmeza, empatía y vocación de servicio público, siendo este un pilar fundamental en el funcionamiento y en la humanización del sistema penitenciario.
Moh subraya que la prisión no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para lograr algo mayor: la rehabilitación y reinserción social de las personas privadas de libertad. Defendió que esta reinserción representa la «verdadera victoria social» sobre el delito.
Durante el acto por el Día de la Merced, se ha rendido homenaje a trabajadores jubilados, con 25 años de servicio, nuevos incorporados y al funcionario fallecido José Jodar. También se ha valorado la colaboración interinstitucional y el apoyo familiar como elementos clave en la labor penitenciaria.