Los trabajadores de la Consejería de Políticas Sociales, con la cooperación de CSIF, Comisiones Obreras, UGT y USTM, y en representación del conjunto de la plantilla a través del Comité de Empresa, han denunciado esta mañana la grave situación en la que se encuentra el edificio de la Consejería.
El presidente del Comité de Empresa, Jorge García, ha detallado a través de un comunicado que “el inmueble debería haber sido clausurado hace años”.
Asimismo, han respaldado su argumento con un informe técnico elaborado por el Gabinete de Prevención de Riesgos Laborales en el año 2022.
El personal de la Consejería denuncia los olores fecales de las cañerías, el incumplimiento de la normativa de incendios, la presencia de humedades y filtraciones de agua que generan fallos eléctricos, y más desperfectos que suponen un riesgo potencial para la salud de los trabajadores.
Con el objetivo de proteger la seguridad y la salud de los trabajadores, los cuatro sindicatos de la ciudad presentaron el pasado 18 de marzo una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Melilla.