La consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed, ha comparecido en la Comisión General de Comunidades Autónomas para resaltar que “Melilla tiene dificultades específicas en materia de dependencia por su ubicación fuera de la península, lo que impide desplazarse a otros territorios y obliga a disponer de recursos propios”.
En este sentido, Mohamed ha incidido en que, “aunque las competencias las ejerce el Estado, el aumento de personas mayores ha hecho que los recursos actuales sean insuficientes”. La consejera señala “que cambios normativos recientes han reducido plazas en residencias y ponen en riesgo contratos existentes, sin alternativa privada en la ciudad”.
Randa afirma que “existe un problema de financiación”. A este respecto, ha explicado que el coste real supera los 9,7 millones de euros anuales, mientras que el Estado aporta 2,7 millones y la ciudad asume más de 7 millones, generando un déficit acumulado, “agravado por la congelación de aportaciones pese al aumento de costes”.
De esta forma, Mohamed concluye en que Melilla está “infrafinanciada en dependencia”, pide una “revisión urgente de la financiación y de la normativa”, y señala la “falta de una ley de atención temprana, lo que incrementa los casos de dependencia y discapacidad”.